54La enseñanza bíblica cristiana se encuadra dentro de la estrategia general de Dios para salvar al hombre. Dios ha constituido a maestros (Efesios 4:11) y a otros líderes de la iglesia de Cristo para que estén “aconsejando y enseñando con toda sabiduría a todos los seres humanos, para presentarlos a todos perfectos en él.” (Col. 1:28). La misión de la enseñanza bíblica cristiana es esa y tiene un fin: que los seres humanos se presenten en santidad ante el Señor.
 
Sin embargo, mucho de lo que se hace con el nombre de “enseñanza cristiana” no es más que palabrería sin sentido que no va más lejos que el tiempo que se gasta en “charlar” sobre temas religiosos que no producen santidad en nadie. Y lo que es peor, se enseña como “educación bíblica” simples ideas humanas que están de moda, añadiéndoles un ropaje cristiano. No es de extrañar que ni los maestros y maestras saben nada de lo que la Biblia enseña.
 
Es un urgente que las iglesias de Cristo reconozcan la grave falla que están afrontando al no tener en claro qué es lo que se pretende con nuestra enseñanza, para qué y cómo es que vamos a enseñar la Biblia.